La conversión pastoral no se trata de hacer más cosas, sino de hacerlas de otra manera y con un nuevo sentido. A veces, eso implica dejar de hacer lo de siempre, para que la evangelización cobre vida y propósito.
Hemos descubierto que cada parroquia está llamada a descubrir su propio proceso y llevarlo adelante con sus recursos, sus necesidades y su identidad. Por eso que necesitamos de todos, porque el sueño que Dios tiene para tu parroquia no se construye solo.